La coexistencia con las dantas es posible: Nuestra experiencia en el II Festival de las Dantas

por Jorge Rojas, Nai Conservation

Una experiencia enriquecedora

Hace dos semanas tuvimos la dicha de ser invitados y participar del II Festival de la Danta en la comunidad de Bijagua, ubicada en las faldas al norte del Volcán Tenorio, en la Cordillera Volcánica de Guanacaste y parte del Corredor Biológico Tenorio –  Miravalles. Esta comunidad es todo un modelo a seguir: su convivencia con la fauna silvestre, y en especial con la danta (Tapirus bairdii) es ejemplar y admirable. En dirección hacia el Volcán Tenorio, hay un gran número de calles de lastre que parecen dirigirnos al mismo cráter, adentrándose en parches de bosque muy conservados, y en donde hay pequeños caseríos, y pequeños lodges o villas eco-amigables.

En el paisaje de Bijagua, en las faldas del Volcán Tenorio, se aprecian pequeñas plantaciones de naranja y maíz que rodean parches de bosque, aquí la danta llega a alimentarse, y los finqueros tienen claro que eso les trae turismo.

A tan sólo un kilómetro de la calle principal, es posible encontrar pequeñas plantaciones de naranja, guayaba, maíz, frijoles, en donde sorprendentemente, las dantas llegan a alimentarse. Debido a esto, desde inicios de los 2000, Don Vilmar Villalobos y otros locales han venido trabajando en la coexistencia con estos animales, y a impartir educación desde los más pequeños, hasta los turistas.

La comunidad de Bijagua, liderada por don Vilmar, ha tenido muy clara la idea de convivencia positiva con las dantas, buscando el desarrollo de la comunidad con ideas como tours para ir a observar “el hábitat de la danta”. Marlon, guía turístico, nos contaba del éxito y asombro para los turistas de tan sólo observar huellas y hasta excretas de las dantas, y esto sin contar los más afortunados de tener un avistamiento “dantesco”.

Intercambio de conocimientos

Para nosotros fue todo un honor, e inspirador colaborar e intercambiar conocimientos con los habitantes de la zona, ya sean guías turísticos, emprendedores, artistas, turistas, comerciantes, autoridades del SINAC y miembros de la ASADA. Participamos del foro del Festival, dicho se llevó a cabo en el salón comunal de China Verde, en el Pilón de Bijagua, a 10 km del centro de Bijagua el 6 de setiembre. Un salón totalmente equipado con una estructura de admirar y dichosamente colmado de personas.

Frander niño de Bijagua, nos muestra con orgullo la escultura en cerámica de una danta que hizo con su abuelita.

En el Foro participamos nosotros como investigadores de dantas, don Vilmar, autoridades del SINAC-ACAT y Frander, un niño de la comunidad apasionado por las dantas. Primero Don German, moderador y miembro de SINAC, nos dio una calurosa bienvenida. Luego don Alexander representante del Señor Ministro Carlos Manuel Rodríguez, realizó un discurso realzando la importancia de la convivencia positiva y el ejemplo y esfuerzos de la comunidad. Posteriormente, nos tocó a nosotros, impartimos 3 charlas: Cristina con el tema “Conociendo y conservando a las jardineras del bosque”, Jorge amplió con “¿Qué sabemos de la salud de nuestras dantas?, y Juan Carlos concluyó con el tema “Conservando a las jardineras del bosque: la genética y lo que nos cuenta”.

En las charlas intercambiamos muchísimo conocimiento con los presentes, desde historia natural, evolución, biología, salud y genética de las dantas.

El Foro concluyó con una sesión de preguntas hacia los panelistas, ¡la cual fue todo un éxito! Lo que esperabamos fuera una sesión corta, se extendió hasta hora y media, por el gran interés de las personas y el intercambio de conocimiento fluyó con la gran cantidad de preguntas que surgieron. Don German al final tuvo que interceder para concluir la actividad pues ya rondábamos casi las 9:00 pm y había que comer. También, nos acompañaron señores y señoras que nos prepararon un delicioso refrigerio con café, agua dulce, tamalitos asados, arepas y gallitos de picadillo de papa. Esperemos que el intercambio de experiencias y conocimientos sigan vivos por muchos más Festivales de la Danta.

 

Un viaje que valió la pena

El día viernes nos levantamos ante los cantos de muchísimas aves en los grandes árboles que dominan el terreno de Casitas Tenorio, que amablemente nos albergó en su paraíso para observar aves. Donald y Pip, los propietarios, nos prepararon un exquisito desayuno, nos alistamos y salimos a las actividades de culminación del II Festival de la Danta.

A primera hora nos esperaba un tour con don Vilmar, miembros de la ASADA y SINAC. Nos llevaron a una plantación de naranjas en donde frecuenta llegar a alimentarse la danta con una cría, lastimosamente ese día no llegaron, pero quedamos satisfechos con ver su hábitat. En este tour nos adentramos en un sendero montaña arriba hasta llegar a una naciente de agua, en donde la ASADA contaba con un enorme tanque de captación, además de tuberías para suplir de agua a las comunidades aledañas.

La danta se ha convertido en un animal emblemático para la comunidad de Bijagua

Luego del recorrido, se terminó con un pequeño discurso por parte de la ASADA y don Alexander. Seguidamente, se procedió a cortar una cinta de manera simbólica, para confirmar el compromiso del SINAC-ASADA en colaborar para crear la Reserva Privada el Santuario de la Danta, con el beneficio mutuo de proteger los cuerpos de agua y el hábitat de la danta.

Luego de este acto, nos invitaron a ir en caravana con cimarrona incluida, al gimnasio de la Escuela de Bijagua, en donde maravillosamente nos esperaban artesanos locales y un acto oficial con que inició con el canto del Himno Nacional. Niños y niñas bailando música folclórica, un evento circense, lectura de un hermoso poema creado por don Vilmar, y finalmente un delicioso almuerzo para concluir el II Festival de la Danta.

En la casa de doña Eliett, la danta llega a comer de un árbol de guayabas a sólo 5m del corredor de la casa.

Cuando ya pensabamos en regresar a San José, no pudimos dejar ir la invitación que nos hizo Doña Eliett (bióloga retirada)  a su casa donde tiene una bella parcela con árboles frutales. Entre esos árboles destacaba uno de guayaba, que a tan sólo 5m de la casa, la danta llega a alimentarse de sus frutos. Compartimos experiencias y anécdotas de su carrera acompañados de un delicioso café.

Aunque no nos queríamos ir, a las cuatro de la tarde nos tocó tomar la carretera de vuelta a San José. Después de 471 kilómetros recorridos en dos días, ir hasta Bijagua nos dejó muchísimas enseñanzas, y por supuesto una experiencia que recordaremos con mucho aprecio y cariño.

Prometemos volver y colaborar con este bello pueblo que desde su vida cotidiana nos enseña que sí se puede coexistir en relación armoniosa con las dantas y que esto trae beneficios directos a la comunidad. Todo el mundo debería visitar y vivir de primera mano este vivo ejemplo de éxito en conservación, donde es la comunidad la que decidió cuidar a sus jardineras del bosque.

Con don Vilmar, todo un ejemplo a seguir, luchador por la conservación de la danta. Nos inspira muchísimo todo el trabajo que lidera en conjunto con su comunidad. A las espaldas el Volcán Tenorio.

2018-09-19T01:20:47+00:00